Llora el fútbol rosarino

Muy mal presente de Newell's y Central en la Superliga y eliminados por equipos de tercer nivel en la Copa Argentina

Por Ariel Marini

Momento complejo y delicado en el fútbol de Rosario. Central y Newell's envueltos en un presente lleno de dudas y con un futuro sombrío.

Fueron eliminados de la Copa Argentina por conjuntos de tercer nivel en la competencia nacional y se abrazan en los últimos lugares de la zona del descenso para la próxima temporada.

Sin dudas que los desaciertos institucionales son los principales motivos de este descalabro futbolístico que tiene inmersos a leprosos y canallas en una profunda crisis.

Tocaron fondo con sendas eliminaciones en la Copa Argentina frente a equipos semiprofesionales. Sol de América y Villa Mitre conformados por un grupo de entusiastas muchachos, los eliminaron con absoluta justicia de acuerdo al desarrollo de cada partido. 

Si bien el presente preocupa e inquieta, el futuro todavía es más escabroso. Los dos conjuntos rosarinos están en el fondo de la tabla de los promedios y deberán realizar una cosecha de puntos notable en la próxima temporada para no perder la categoría. Con estos equipos sería casi milagroso.

Newell's carece de un equipo de jerarquía y sin disponibilidad financiera para traer grandes refuerzos. Excepto por el sentido de pertenencia de algunas figuras consagradas, parece dificil que el conjunto rojinegro pueda incorporar jugadores de cierto nivel competitivo. Y está visto que con ello tampoco alcanza, como los casos de Maxi Rodriguez y el gato Formica que se contagiaron del flojo rendimiento leproso.

En Central ni la obtención de la Copa Argentina pudo disimular los desaciertos dirigenciales. Salvo la contratación de Coudet, después todo fue error tras error con la llegada de refuerzos intracendentes y la contratación de entrenadores sin las condiciones apropiadas. El Patón Bauza fue la excepción pero lo echaron al quinto partido después de obtener el título de campeón. Sumado al estrepitoso fracaso en divisiones inferiores donde el canalla, salvo el arquero Ledesma, no ha generado un sólo futbolista de nivel para jugar en primera división.

Con este panorama la situación es sumamente compleja. Los directivos deberían repensar las políticas hasta aquí aplicadas, cambiar de fondo para que el futuro no sea aún peor. Porque hasta aqui el fútbol rosarino, llora y se desangra.

  

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